Es una herramienta financiera que garantiza el cobro de las facturas por ventas a crédito. Si un comprador cae en insolvencia legal (quiebra o concurso mercantil) o mora prolongada, la aseguradora indemniza un porcentaje de las pérdidas, protegiendo las utilidades y la liquidez de tu empresa.
Incluye la indemnización de la cartera vencida no cobrada (nacional o de exportación), la prospección y análisis crediticio continuo de tus compradores para fijar límites de crédito seguros, y el servicio especializado de cobranza y gestión de recobro legal de cuentas atrasadas.
Sí, la póliza se diseña de manera flexible. Es posible asegurar la totalidad de la cartera de clientes, seleccionar únicamente a los compradores de mayor volumen o riesgo (clientes clave), o estructurar esquemas ajustados al volumen de facturación y plazos de crédito otorgados.